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lunes, 20 de agosto de 2012

LA CURVA DEL ENTIERRO-historia de miedo



     Un autobús llega a un pueblo abandonado,lleno de trabajadores ilusionados por empezar la explo-tación del oro negro .Como en  el pueblo sólo habían casas que apenas podían  mantenerse a   en  pie, a excepción de dos. y les daban repelús. Buscaron un lugar más apropiado donde montar una especie de albergue. y lo adaptaron  hasta que fue habitable.

   Cuando Yeit  compró aquellas tierras,le dijeron en el pueblo colindante, la  existencia de una leyenda en aquella zona.
 Su interés en  aquellas  tierras, no pasaban  el  límite, de encontrar la fuente de oro negro y explotarlas al máximo. Con sólo sólo treinta y dos años, contaba con un imperio, ambicioso, de carácter fuerte, y con muchas  ganas de comerse el mundo.
No obstante,  en cuanto a la historia supersticiosa referente aquel pueblo; ese día en el comedor in-formó.

-Caballeros, Sobre este lugar hay una leyenda .Dicen, que en las noches de luna llena no se debe pasar por la curva del entierro, le llaman así ,porque si pasas esos días desapareces sin dejar rastro. Como si te enterrase en ella.  -Se rió, luego, se disculpó.  -Me  río, pero  el que me lo contó parecía hablar en serio.  Esta  noche creo que  hay  luna  llena.  Así  que  si  alguno  cree en  esas  cosas mejor  que  no  salga.  -Terminó la charla  bromeando; era poco habitual en él. -No olvidéis que hemos venido a desenterrar oro negro. No a que nos entierren.

Los trabajadores, soltaron carcajadas con el último comentario. Uno  grito.

-Si,  que  nadie  salga,  valla  a  comérselo  el  lobo.

Todos  soltaron otra  gran  carcajada.

 
    Al anochecer , un grupo de cuatro jóvenes , decidieron ir de fiesta al pueblo cercano, cogieron un coche todo  terreno de los que usaban para trabajar  y se marcharon. Se encontraron con el cartel que decía ..."La curva del entierro"... acordándose de la historia hicieron broma sobre ella.
El sitio  era tenebroso, como cualquier curva de noche. En un pueblo donde no existan habitantes y en el que el pueblo más cercano  este a cincuenta kilómetros.

 La luz del coche dejaba ver el arcén cubierto de hierva a cada lado. Todo lo otro era bosque. Se escuchaba como era normal el sonido de los animales de la noche ellos iban conversando y no escuchaban mas que sus conversaciones.

Entonces  antes de terminar la curva, vieron ,cinco mujeres vestidas de rojo, una de ellas llevaba un  perro Blanco  atado a una cadena.
  Los cuatro jóvenes restaron importancia a lo que hablaban y se interesaron aquellas preciosas  mujeres. Uno de ellos dijo.

-¡Ya sabemos el porque de la maldición!¿Quien puede resistirse a tanta belleza?-Dieron unas risotadas

Detuvieron el coche, preguntaron a las jóvenes si querían que las llevaran. Ellas, sin pronunciar pa-labras,  subieron,  La última  en  subir  fue  la que  llevaba el perro. Antes de comenzar el viaje y sin que todavía ellas dijeran nada, sólo señalar con el dedo, en  dirección  a un callejón.

 Ellos apagaron el coche, confundidos, esperando lo que pedía
 - Los tres pensaron a la mismo tiempo.- Si lo que queréis es que os acompañemos. ¡Encantados!

No dejaban de mirar sus gestos, golosos e impacientes, llenos de lujuria.

 Ellas bajaron del coche haciendo señas con el dedo para que las siguieran.

 Los jóvenes,  encantados se dejaron  llevar.

El  mayor dijo.-¡Esto  es  mejor  que  ir  al  pueblo!- Y salieron  corriendo  tras  las  ellas. Con risas jactándose de lo que iban hacer.

Cuando más emocionados estaban con las chicas, estas se convirtieron en unos cadáveres con la car-ne gelatinosa, del susto se las quitaron de encima. Llenos de podredumbre gelatinosa corrieron   por el bosque como si el viento se los llevase. La mujer  de  rojo  que  llevaba el  perro,  se le aparecía  por  donde quiera que miraban. Perdidos en la oscuridad con la adrenalina a cien, quedaron  rodea-dos por  una niebla.

 Entre la niebla aparecieron las  horribles y putrefactas calaveras. Daba asco ver como aquello que las cubría caía esparciendo un horrible olor.  Se tiraron sobre sus presas y comenzaron a devorarlos.

   La mujer que llevaba el perro,  mantenía su forma humana, lo soltó y este corrió a alimentarse de la sangre de sus víctimas  peleándose entre ellos, por los trozos, hasta que no,quedó nada ...continuará....

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