Una tarde, estaba
previsto todo para marcharse; donde su
supuesto amigo, le aconsejó que estarían protegidos.
Henry, esposa y sus dos hijos, uno de doce y otro de ocho meses. Partieron esa tarde. Ansiando una nueva vida.
Henry, esposa y sus dos hijos, uno de doce y otro de ocho meses. Partieron esa tarde. Ansiando una nueva vida.
Richi , hermano de Henry, casi llega a tiempo para despedirlos; pero
el vecino dijo que acababan de salir. Cuando se asomó, todavía podía verse el
coche a lo lejos. Como sabía que no los iba a poder ver durante mucho tiempo. Se le ocurrió acercarse al aeropuerto y comenzó a seguir
el coche.
Richi era como una gota de agua de su hermano. Con la diferencia que era muy rudo, le gustaban las aventuras, la caza de animales. Viajar a África, para hacer safari, le encantaba. No estaba fijo en ningún sitio. Por esa razón nunca tubo pareja fija, ni hijos tampoco. Aunque, mujeriego, era un hombre honesto.
Richi era como una gota de agua de su hermano. Con la diferencia que era muy rudo, le gustaban las aventuras, la caza de animales. Viajar a África, para hacer safari, le encantaba. No estaba fijo en ningún sitio. Por esa razón nunca tubo pareja fija, ni hijos tampoco. Aunque, mujeriego, era un hombre honesto.
Antes de llegar al
aeropuerto hubo algo que sorprendió a Richi. El coche donde iba su Henry, cambió de dirección. Rumbo a un polígono cercano. Esto hizo que desconfiara. Lo
primero que pensó fue que su hermano había mentido otra vez, engañándolos a
todos. Continuó siguiéndolos. Quería saber, qué se proponía, esta vez.
Detuvieron el coche, dentro de una nave.
Richi aparcó el suyo a unos metros. Se escondió hábilmente para averiguar en que estaba metido. Para mas asombro, a esa hora, serraban la nave automáticamente.
Aprovechó a meterse casi sin tiempo, rosando la puerta que bajaba. Logrando pasar dentro.
Luego caminó agachas para no ser visto.
Detuvieron el coche, dentro de una nave.
Richi aparcó el suyo a unos metros. Se escondió hábilmente para averiguar en que estaba metido. Para mas asombro, a esa hora, serraban la nave automáticamente.
Aprovechó a meterse casi sin tiempo, rosando la puerta que bajaba. Logrando pasar dentro.
Luego caminó agachas para no ser visto.
Henry discutía dentro de una pequeña oficina al final de la nave. La mujer lloraba, abrasando a sus dos hijos. El pequeño lo llevaba en brazos.
La nave estaba, llena de trastos.La distancia hasta la oficina era considerable; no alcanzaba Richi, escuchar
de que hablaban y porque María la mujer de su hermano lloraba. E intentó acercarse
más, para enterarse de lo que estaba pasando en aquella oficina. Cuando
sintió un golpe fuerte en la cabeza que lo dejó inconsciente.......................................................continuará..............................................................
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