La conversación entre Victoria y Aland, se hacía intensa. Ella seductora, sonreía mirándole a los ojos. Al límite de hacerlo sentir incómodo, pero sin pasarse, sabía hasta donde tenía que llegar.
Tenía a su presa ,él la deseaba,¡Si, lo sabía!
El tener los sentidos totalmente dirigidos, en catar la atención de Aland. La hacía ignorar, que algo la estaba asechando.
Ahora la cazadora era la presa.
Los dos hermanos se fueron antes. Esperaban sentados en sus coches hasta que apareció Victoria.
La vieron subirse en un Lamborghini-Murciélago. Acompañada por Aland. Coqueta sonreía desde el asiento de copiloto.
-Su acompañante, seguro es alguien importante.¡ Está picando alto! Por eso mató a nuestro Rai.-Dijo uno de los hermanos.
-Y pensar que nos tenía hechizados hace un rato. ¡Es buena, muy buena! -Contestó el otro.
El Lamborghini arrancó. En silencio y en la sombra, los siguieron. El que la pareja, circulara despacio, dentro de la ciudad. Como si no quisieran llegar a ningún sitio; les ayudó.
El Lamborghini, se detuvo Frente a un hotel de lujo, en el mismo centro de la ciudad. Ella se bajó.
Los hermanos, vieron despedirse a la pareja. Él, no se fue, hasta que ella estuvo dentro del Hotel. Al marcharse Aland. Los dos hombres, siguieron a la joven e intentaron desde lejos, ver de donde el recep-cionista cogía las llaves de la habilitación.
Cuando ella se fue, se registraron en el hotel.
Tras darse un baño, Victoria. Fue a la cama, a dejar el cuerpo de Ana, para que descansara , la necesitaba con buen aspecto al día siguiente.Victoria abandonó a Ana, como cada noche para vagar en lo profundo de la noche; dejándola , sin saberlo a merced de los hermanos.
Que avanzaban colocando un silenciador al arma. Uno de ellos miraba si alguien venía, el otro afirmó estar frente a la correcta.Cuando confirmaron que no loe veía nadie entonces rompieron la puerta de la habitación. Ana dormía; la cogieron de los cabellos, no reaccionaba, le dieron dos tortazos en la cara, la joven mo-vía la cabeza pero apenas tenía fuerzas para levantarse. Ellos creían que estaba borracha, pero no, Victoria la dejaba así de débil.
-Despierta, sorra ..-Decían, mientras uno de ellos le pegaba en la cara, haciéndola sangrar por la nariz.
Como no reaccionaba se la llevaron arrastras. No querían formar jaleo en el hotel .Cogieron el ascensor ,bajaron un piso antes de llegar a la planta principal,esperaron un descuido del recepcionista para salir con la joven.
Casi al amanecer Victoria llegó a su habitación, la puerta estaba abierta, había restos de sangre en la alfombra. Ana, no estaba.
-¿Tiene que haberle pasado algo?,¿Alguien se la llevó?¿Pero quien?¿Estará muerta? Espero que no. -Pensó.
La furia, cargaba de energía a Victoria, hasta hacer estallar los cristales. Los restos caían como lluvia al exterior dispersándose en la hierva.
Victoria salió por una de las ventanas. Maldiciendo.
-Si le han hecho daño. Tendré que empezar de 0.¡Pobre del idiota que se ponga en mi camino!
Una especie de sombra rápida como un rayo, pasaba por las calles de la ciudad, .Todo el que la presenciaba, se asustaba e intentaba resguardarse.
Hacía que hasta el último bello se levantara.
Cuando Victoria, encontró por fin a Ana, habían dos hombres con ella.
-Pero ¿Quienes son? ¿Y que interés tendrán?..Pensó.
La habitación se puso en tinieblas, los hombres sentían escalofríos, se miraban, asustados, la temperatura bajó. El frío, atravesaba los huesos. Ana estaba tirada en el suelo mojada, llena de moretones, le habían tirado agua para que espabilara.
Victoria apoderándose del cuerpo de Ana, hizo que se levantara. Con cara de acecina, miró a los hom-bres. Primero: Limpió la sangre de su nariz , luego a por ellos.........
..........................continuará..............................
.
No hay comentarios:
Publicar un comentario