Victoria se sentía a gusto en el cuerpo de Ana. Después de estar recuperada,con sus buenos modales y poderes de conquistas, podían llegar hacer grandes cosas.Ya antes era un peligro para los hombres. Ahora lo era todavía más.
Victoria no contaba con los hermanos, del novio de Ana. Eran jefes de una banda de narcotraficantes.Ellos al enterarse de la muerte de su hermano, daban dinero a quien encontrara o avisara del paradero de Ana.
Victoria quería permanecer en el mundo de los vivos, por lo tanto tenía necesidades que cubrir. Fue a la ciudad, buscando una nueva victima, antes de quedarse sin dinero.
En la capital, un cartel anunciaba, la celebración de un evento, dentro de tres días.
Participarían, importantes personajes. Habría entrega de premios a los principales talentos del país, cena de gala, ect. Los premios serían, a la mejor estrella de cine, ciencias, deporte, musical; también un premio nuevo, a la mejor empresa con el mayor número de trabajadores y mejor producción que se haya mantenido hasta el momento.
-Esta oportunidad, no la puedo dejar escapar.- Dijo Victoria, e invirtió hasta el ultimo céntimo en un vestido.
Para las joyas dejó el cuerpo de Ana en un probador y salió a robar, cada pieza en un sitio diferente, no quería dar mucho el cante.
Victoria , consiguió brillar, tubo buen gusto al escoger las prendas. Conjuntaba con aquel rostro angelical que no daba a conocer, ni siquiera por un instante, el veneno que llevaba dentro. Veneno que se adueñaba de su voluntad y de su ser. ¡Pobre del que cayera en esa red!Su sed de triunfar ,mezclado con el odio a los vivos,la hacían malvada.
Llegó la hora. Tenía que buscar la manera de entrar. No tenía invitación, ni coche para impresionar; Pero eso no fue problema para Victoria. Quizás lo hubiera sido para Ana. Ingeniosamente se mezcló en la multitud de la entrada con los periodistas y fans de los presentes. Fingió un desmayo.¿Quién no iba a auxiliar una mujer, bella y angelical?
Abandonó el cuerpo mortal por un instante, dirigiéndose a una limusina; de la cual salia una Señora. Le propicio un golpe, quitó, la invitación y luego la colocó entre las manos de Ana. Todos los periodistas fotografiaban a la misteriosa mujer.Cuando la auxiliaron, entre sus manos llevaba la tarjeta. Uno de los organizadores la acompañó hasta el sitio donde iba a sentarse.
Una vez dentro dio las gracias ,no quería dar sensación de debilidad. Las luces todavía no estaban apagadas,todos a su alrededor, la miraban. Ella gozaba; estaba logrando lo que quería ;ser deseada. Su victima estaba cerca; tan solo tenía que acertar.
Dos hombres la miraban, con las babas, casi a punto de caer, quizás porque aquella mujer era la horma de su zapato, su verdugo.
Estaban ,sin saberlo antes la asesina de su hermano............
..........................................continuará............................
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