Cuantas lágrimas derramadas
y tantas vidas marcadas
que destrozan, el alma.
Cuantas familias destrozadas
por el huracán
de la burbuja inmobiliaria.
Tanta poca vergüenza
de aquellos que aún
sabiendo las consecuencias
lo único que le importaba
era llenar sus arcas.
Soy, de las que piensa
que la vida es de supervivencia.
y no hay que dejar de luchar,
pero lo que no,hay que olvidar
es que somos seres humanos,
y lo que diferencia,
al hombre del animal,
es saber interpretar
lo que está bien ,
y lo que está mal.
¡Cuantas lágrimas derramadas!
¡Hay de aquel que no tenga conciencia!
y puedan dormir tranquilos
a pesar de las consecuencias,
después de dejar sin casa,
a tantas familias con hijos,
No podemos olvidarnos
De jóvenes, también de ancianos,
Con todos, sus sueños rotos,
Por culpa de aquellos pocos.
Que han convertido en polvo,
Tantos años de trabajo
Y tanto tiempo que han estudiado.
¡Hay de aquellos desgraciados!.
Que todo lo han derrumbado;
en un abrir y cerrar de ojos.
Autora:Yadila Reyes.
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